La dieta Montignac

La dieta Montignac

Según Michael Montignac, en muchas ocasiones el motivo por el que engordamos no es que comamos demasiado sino que comemos mal. Esto significa que hay que hacer ciertas modificaciones en nuestra dieta habitual separando, por ejemplo, las proteínas de los lípidos. También elimina algunas combinaciones de grasas y azúcares, y suprime los alimentos que tienen un alto índice glucémico, como las patatas, el pan o la pasta.

Esta dieta promete la pérdida de 5 kilos al mes aproximadamente siguiendo un modelo de alimentación más o menos como este:

Desayuno: fruta, pan integral con margarina light, café descafeinado y leche desnatada.
Comida: aguacate con vinagreta, filete con judías verdes, queso y agua sin gas.
Cena: hortalizas o sopa de verduras (sin alimentos con alto contenido en fécula), tortilla de champiñones, lechuga y queso fresco 0% materia grasa.

Aunque es una dieta sencilla de realizar, es muy baja en carbohidratos y se centra principalmente en el objetivo de perder peso, pero no de mantener una alimentación sana y equilibrada.

Lo bueno es que al basarse en la premisa de no mezclar ciertos alimentos, es fácil que pueda llevarse a cabo incluso cuando no estás en casa, cosa que no ocurre en otras dietas.

La dieta Cohen

La dieta Cohen

Muchas de las dietas que la gente sigue porque las ve en Internet no están fundamentadas en ninguna base médica. En cambio, la dieta Cohen, creada por un cardiólogo, comienza con el análisis de sangre. Una vez obtenidos los resultados, se elabora una dieta a medida para cada persona. Durante los tres meses iniciales, es bastante estricta porque se eliminan de la dieta más o menos alimentos según lo que determinen los resultados de los análisis y debemos comer de una forma adaptada a lo que nuestro organismo necesita.

Además de los alimentos que se eliminen de la dieta, también es necesario, como casi siempre en las dietas, olvidar las grasas, el alcohol y al azúcar refinado. En principio, la idea es que no pases hambre sino que comas mejor, por lo que se pueden consumir hasta 1.800 calorías al día, ajustadas, eso sí, a tus necesidades personales. Al pasar las 12 primeras semanas, se empieza un programa que dura entre dos y cuatro, en el que pueden introducirse de nuevo en la dieta de forma gradual los alimentos que nos habían retirado con los análisis.

En la siguiente página, www.ladietacohen.com puedes aprender más sobre la Dieta Cohen, y también en www.1stpersonaldiet.com, que es la página oficial de este sistema de alimentación.

Dieta DAP

Dieta DAP

La dieta DAP tiene este nombre porque es una Dieta de Alto aporte de Proteínas. Es un método de adelgazamiento ideado por nutricionistas que se basa en reducir las grasas e hidratos de carbono y aumentar el consumo de proteínas.

La reducción de los hidratos, tal como apuntan las fuentes, conduce a un proceso que se denomina cetogénesis. Esto quiere decir, tal como explican en ELLE, que “la energía comienza a obtenerse a partir de los cuerpos cetónicos, pequeños fragmentos de carbono que se producen cuando el organismo quema grasa corporal en vez de hidratos”.

Tiene además un efecto saciante, por lo que resulta muy fectiva para las personas que no están acostumbradas a hacer dieta y no quieren un régimen complicado que se les haga muy cuesta arriba. Es también una dieta indicada cuando quieres perder grasa localizada, lo que viene muy bien a las mujeres para quitarse de encima los michelines o cartucheras que tanta rabia nos dan.

En cuanto a la duración, estaría entre uno y dos meses, y como siempre, conviene que el médico dé el visto bueno antes de su realización. Hay que tener en cuenta que, al terminarla, es mejor que vayamos introduciendo los alimentos no permitidos poco a poco.

La dieta 911

La dieta 911

-Martes:

Desayuno: yogur light, papaya picada, café sin azúcar y agua con fibra

Comida: ensalada de lechuga y pepino con atún al natural, pan con mermelada y agua con fibra

Cena: huevo estrellado, plátano y agua con fibra

-Miércoles:

Desayuno: zumo de naranja, papaya, tostada y agua con fibra

Comida: ensalada de lechuga y pepino, milanesa a la plancha, media manzana y agua con fibra

Cena: plátano, jícama, pepino con limón y agua con fibra

-Jueves:

Desayuno: papaya picada, yogur natural, café sin azúcar y agua con fibra

Comida: ensalada de lechuga y pepino; sándwich con pan integral, jamón de pavo, queso y tomate; una cucharada de cajeta (dulce de leche) y agua con fibra

Cena: yogur natural, rodaja de sandía o melón y agua con fibra

-Viernes:

Desayuno: huevo estrellado, tostada, media manzana, café sin azúcar y agua con fibra

Comida: ensalada de lechuga, pollo y mayonesa light, cuatro galletas, una cucharada de cajeta y agua con fibra

Cena: leche con cereales de fibra, medio plátano y agua con fibra

-Sábado:

Desayuno: papaya, medio yogur, café y vaso de agua con fibra

Comida: ensalada de lechuga, pepino y zanahoria; salchicha con tomate, cebolla y kétchup; medio plátano y  agua con fibra

Cena: leche con cereales con fibra, jícama con limón y agua con fibra

-Domingo:

Desayuno: tortita integral con miel, papaya,  zumo de naranja y agua con fibra

Comida: ensalada de chayote, hamburguesa, cucharada de cajeta y agua con fibra

Cena: papaya,  leche con cereales ricos en fibra y agua con fibra

La dieta de la sandía

La dieta de la sandía

En verano a nadie le apetece hacer dieta sino salir de terrazas y pinchos cuanto más mejor. Pero si lo pensáis bien, es una de las mejores épocas para hacerlo porque aunque a la operación bikini ya no lleguemos, podemos aprovechar para alimentarnos con sabrosas frutas y ensaladas fresquitas, bebiendo mucha agua. Es algo que en lugar de costarnos trabajo, nos apetece y encima nos viene genial para preparar el cuerpo de cara al próximo otoño.

Si además de una alimentación más ligera, os atrevéis con la dieta, una de las más apetecibles, en mi opinión, es la dieta de la sandía. Como hemos comentado en anteriores ocasiones, esta fruta es agua casi en su totalidad, por lo que os saciaréis pero no os aportará prácticamente nada de calorías. Es muy rápida y promete resultados visibles, claro que, como suele ocurrir con este tipo de dietas, es probable que volváis a ganarlo rápidamente si no seguís algún tipo de dieta de mantenimiento.

Hay dos propuestas de menú entre las que podéis elegir cada uno de los 5 días que dura el plan:

Desayuno: café o té, dos galletas integrales, yogur natural y rodaja de sandía
Media mañana: toda la sandía que desees
Comida: ensalada de zanahoria y tomate, pechuga a la plancha y rodaja de sandía
Merienda: toda la sandía que desees
Cena: verduras hervidas o al vapor, pescado asado y rodaja de sandía

Desayuno: café o té, rodaja de sandía y pan tostado
Media mañana: café o té y  toda la sandía que desees
Comida: filete de ternera a la plancha, arroz cocido y yogur natural
Media tarde: zumo de sandía
Cena: puré de verduras, tortilla de espinacas o espárragos y rodaja de sandía

El efecto rebote de las dietas

El efecto rebote de las dietas

El conocido efecto rebote o yo-yo que tienen algunas dietas es de sobra conocido por todos. Sabemos en qué consiste… Tras haberte sometido a una dieta estricta, la dejas y, de golpe o algún tiempo después, vuelves a ganar todos los kilos perdidos e incluso alguno más. Lo que no sabemos es por qué se produce este odioso efecto y esto es lo que vamos a tratar de aclarar en este artículo.

No suele ocurrir con cualquier dieta sino en aquellas desequilibradas, muy bajas en calorías, que obligan al cuerpo a acostumbrarse a un régimen alimenticio muy estricto y muy diferente al habitual. Es típico de las conocidas como dietas – milagro que prometen bajar una gran cantidad de peso en muy poco tiempo.

Según indica la revista Hola, el cuerpo se adapta a esa falta de alimento, aprovechando al máximo la energía consumida. En el momento en que cambiamos de dieta, continua haciendo lo mismo, es decir, sacando el mayor provecho posible de la comida ingerida. Esto se traduce en un aumento de peso rápido.

La única solución posible está en la prevención. Debemos evitar las dietas – milagro que proponen una pérdida alucinante de kilos y acudir a un especialista antes de decantarnos por un determinado plan para que determine si estamos en las condiciones físicas adecuadas y nos aconseje cómo hacer la dieta.

La dieta del genotipo

La dieta del genotipo

Algunas de las famosas más guapas y que mejor se conservan, como Sharon Stone, siguen dietas basadas en el código genético. Dicho así, suena demasiado enrevesado, pero vamos a tratar de aclararlo un poco describiendo lo que se conoce como la “Dieta del Genotipo”, promovida por el doctor Peter D’Adamo. Según él, podemos bajar de peso si realizamos una dieta basada en nuestro código genético, con lo que, además de mantenernos en nuestro peso ideal, nos estaremos alimentando de una forma saludable.

Para elaborar la dieta de cada persona, en este caso, hay que tener en cuenta muchos factores que, una vez analizados, nos darán como resultado uno de estos genotipos:

-Cazador: personas estilizadas, con un sistema digestivo delicado, propensos a los problemas de acidez y las alergias. Tienen tendencia a enfermedades como el asma o la diabetes.

-Recolector: tienen tendencia a engordar, ya que acumulan fácilmente la grasa, y pueden sufrir obesidad, hipertensión, diabetes…

-Maestro: son fuertes, equilibrados y suelen mantenerse en su peso óptimo. Deben evitar algunas cosas, como los carbohidratos refinados.

-Explorador: tienen sensibilidad ambiental y química y deben evitar ciertos alimentos, como las harinas de trigo, el café o el cerdo.

-Guerrero: suelen ser delgados cuando son jóvenes, pero con los años engordan y tienen dificultad para perder los kilos que van ganando. Deben seguir una dieta mediterránea y evitar alimentos como la carne roja.

-Nómada: suelen envejecer sin grandes problemas y controlan bastante bien las calorías. Se da en nórdicos y algunos españoles y judíos.

La dieta Okinawa, el secreto de la longevidad

La dieta Okinawa, el secreto de la longevidad

Okinawa es una prefectura de Japón donde la esperanza de vida es muy avanzada en comparación con otras zonas del mundo. La gente de allí, además de llegar en muchos casos a los 100 años, lo hacen en un perfecto estado de salud. Son personas que llegan a viejas con muchísima energía y que no suelen contraer enfermedades. De ahí que su dieta, el elemento más llamativo de su modo de vida, esté extendiéndose por el mundo.

Consumen unas 1.100 calorías al día, una cantidad más bien baja, y las obtienen principalmente de verduras, cereales, pescado y soja. Comen, según indica El Confidencial, tofu y algas Kombu a menudo, así como calamares y pulpo, que contienen taurina. También consumen, dice este medio, “un tipo de batata morada rica en flavonoides, carotenoides, vitamina E y licopeno, y una especie de pepinos amargos”, que les ayudan a reducir la cantidad de azúcar en sangre.

Según Enfemenino.com, consumen una gran cantidad de bebidas y alimentos con densidad energética menor a 0.7, como “agua, té, pepino, endivias, calabacín, naranja, albaricoque, algas, manzana y yogurt natural 0% materia grasa”. También toman “plátano, patata, pescado blanco, arroz, pasta, leguminosas y ave”, de densidad entre 0.8 y 1.5, pero en menor cantidad. El resto de alimentos, tales como carne roja, helado o pan, o cosas como las galletas o el chocolate, los consumen en poca cantidad o en ocasiones especiales.

Dieta de champiñones M-Plan

Dieta de champiñones M-Plan

Gracias a algunas famosas, como Katy Perry o Kelly Osbourne, se está popularizando una dieta llamada M-Plan. Defiende una alimentación basada en los champiñones, ya que durante 14 días – que es el tiempo que dura este plan alimenticio -, deberéis sustituir la comida o almuerzo por un plato cuyo ingrediente básico sea éste. Se recomienda, por cierto, que se tomen crudos.

Los champiñones son muy nutritivos, por lo que, según el estudio realizado por la Escuela de Salud Pública Bommberg de la Universidad Johns Hopkins, su consumo ayuda a que no tomemos otros alimentos muy calóricos. En el estudio se sustituyó la carne roja de la dieta de algunas personas por champiñones, obteniendo como resultado que estos individuos perdieron más peso, redujeron más su índice de masa corporal y terminaron la dieta con un menor porcentaje de grasa que los que habían hecho una dieta normal.

Los investigadores también afirman que resulta muy útil, especialmente para las personas que tengan problemas de obesidad, sustituir la carne por champiñones tres días a la semana de forma habitual.

Este tipo de dieta, tal y como aseguran, permite perder peso en determinadas zonas, como el abdomen, los glúteos, los muslos y la parte superior de los brazos, mientras que el busto se mantendría. Sin embargo, otros especialistas consideran que no es posible elegir de este modo qué partes del cuerpo queremos adelgazar.

La dieta de la miel

La dieta de la miel

Hoy quiero hablaros de una nueva dieta, basada en el consumo de miel y canela para bajar de peso. Según descubrieron el farmacéutico Mike Mclnnes y su hijo, el nutricionista Stuart Mclnnes, la miel puede ayudarnos a controlar nuestro peso, además del insomnio.

Según dijeron al periódico Daily Mail, “el secreto es sustituir el azúcar por miel durante todo el día y tomar una cucharada de miel diluida con agua (o alguna bebida caliente), antes de ir a la cama. De esta manera los antojos de azúcar pueden apagarse por completo”. Lo que hay que hacer, tal como ellos indican, es hervir agua y añadir una cucharada de miel y una de canela en polvo. Toma un vasito de esto antes de dormir y media hora antes de desayunar.

Puedes utilizar la miel para endulzar otros alimentos durante todo el día, pero siempre sin abusar. Además, habría que combinar estas infusiones con una dieta basada en frutas y verduras principalmente.

Mike McInnes ha explicado, además, que es necesario eliminar el azúcar y los alimentos procesados de nuestra dieta, “incluso los bajos en grasa porque a menudo están llenos de azúcares ocultos y harina blanca que el cuerpo convierte en azúcar”.